Hoy, 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, un día dedicado a visibilizar y sensibilizar sobre las realidades y desafíos que enfrentan las personas con autismo, tanto en su vida cotidiana como en su interacción con la sociedad. Desde Nostel, nos unimos a esta causa, creyendo firmemente que la inclusión comienza con la visibilización y que todos tenemos un papel fundamental en este proceso.
El autismo: Más de lo que imaginas
A nivel global, más de 70 millones de personas viven con autismo, un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la forma en que una persona interactúa, se comunica y experimenta el mundo. Sin embargo, lo que muchas veces no se comprende es que el autismo no es un único «tipo» o una misma experiencia para todos. Cada persona con autismo tiene un conjunto único de habilidades, desafíos y percepciones del mundo.
Una de las características más interesantes del autismo es la percepción sensorial. Las personas autistas pueden experimentar los sentidos de manera diferente. Por ejemplo, algunos pueden ser extremadamente sensibles a los ruidos, mientras que otros pueden tener una percepción más aguda de los colores, las texturas o incluso los sabores. Esto puede hacer que ambientes cotidianos, como una oficina o una tienda, resulten abrumadores. Sin embargo, esta misma sensibilidad puede también convertir pequeños detalles del mundo en algo fascinante y único.
La importancia de la visibilización
En Nostel, sabemos que uno de los primeros pasos hacia la inclusión es visibilizar lo que no se ve a simple vista. Las personas con autismo son a menudo invisibles en muchos aspectos de la sociedad: en el ámbito laboral, educativo y social. Por ello, desde nuestra perspectiva, las empresas y organizaciones tienen un papel esencial en romper esas barreras de invisibilidad.
Las empresas y su impacto en la inclusión
El entorno empresarial tiene el poder de ser un motor de cambio. Las empresas pueden desempeñar un papel crucial en la promoción de la inclusión, y hacerlo no solo con medidas concretas como la accesibilidad en los lugares de trabajo, sino también a través de la creación de una cultura organizacional que valore la diversidad en todas sus formas.
Nostel, como empresa tecnológica, entiende que la tecnología puede ser una herramienta de cambio fundamental. Desde el acceso a herramientas de comunicación más inclusivas hasta el diseño de espacios de trabajo adaptados a las necesidades sensoriales de las personas con autismo, las empresas tienen la capacidad de crear ambientes donde cada persona pueda dar lo mejor de sí misma, sin importar sus diferencias.
Además, la responsabilidad social corporativa (RSC) de las empresas va más allá de las acciones filantrópicas o los proyectos de voluntariado. Es una actitud constante de contribuir al bienestar de la sociedad, apoyando causas que beneficien a colectivos que, como las personas con autismo, siguen luchando por ser reconocidos en su diversidad.
Pequeños gestos, grandes cambios
Hoy, nos unimos al Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no solo para sensibilizar, sino para recordar que cada uno de nosotros tiene el poder de hacer una diferencia. Desde pequeñas acciones cotidianas, como fomentar una mayor empatía o adaptar nuestras comunicaciones para que sean más inclusivas, hasta grandes iniciativas corporativas, como la creación de espacios de trabajo accesibles, podemos contribuir a crear una sociedad más equitativa y respetuosa con las diferencias.
En Nostel, creemos que la inclusión no solo beneficia a las personas con autismo, sino a toda la sociedad. Cuando aprendemos a trabajar y a convivir con la diversidad, todos salimos ganando. Por eso, hoy, más que nunca, nos comprometemos a seguir siendo parte activa de esta transformación social, tanto a través de nuestras acciones como de nuestras soluciones tecnológicas.
Un futuro más inclusivo
Hoy es un buen día para reflexionar sobre el impacto que cada uno de nosotros puede tener en la creación de un mundo más inclusivo. Ya sea mediante un cambio en nuestra forma de comunicarnos, creando espacios más accesibles o simplemente escuchando y aprendiendo, cada pequeño gesto puede desencadenar un gran cambio.
El autismo no es solo un desafío para quienes lo viven, sino una oportunidad para todos nosotros de aprender, crecer y crear una sociedad más rica en diversidad y comprensión.